Nuestras preguntas frecuentes

Existen 5 tipos de piel: Seca; su aspecto es opaca con poros cerrados, de textura áspera y delgada. 1 Normal; su aspecto es luminosa con poros cerrados con una textura suave y tersa. 2 Grasa; es brillante con poros abiertos con una textura resbaladiza y gruesa. 3 Mixta; frente y mentón brillante con poros abiertos, mejillas y sien opaca con poros cerrados y una textura resbaladiza gruesa áspera y delgada. 4 Sensible; es rojiza con vasos dilatados, puede ser grasa o seca con textura extremadamente delgada. 5 Con acné; es brillante con poros abiertos, hay presencia de barros y espinillas y un aspecto resbaladiza, gruesa e irregular.

Una vez identificado nuestro tipo de piel, elegiremos el jabón que se adapte a nuestras necesidades, ya que cada uno tiene una función específica y cumplirá con su propósito en función a la piel en la que se aplique.

Comenzaremos humedeciendo la piel con agua tibia para abrir los poros, en caso de ser el tratamiento en tu rostro, tendrás que apoyarte de tu cepillo facial aplicando el jabón sobre sus cerdas y frotarlo sobre la piel con movimientos circulares para activar la circulación sanguínea, respetando siempre la zona de los ojos para evitar irritación; dejar reposar por 5 minutos, notaras que se creara una especie de mascarilla, posteriormente enjuagar con abundante agua tibia, para retirar lo aplicado. Finalmente se aplica un segundo enjuague de agua fría, con el objetivo de cerrar los poros y finalmente secar tu rostro con una toalla limpia.

En caso de presentar alguna alergia, deberás suspender la aplicación del producto y acudir a tu médico, se recomienda en pieles sensibles iniciar la aplicación del producto en una zona mínima para comprobar que no haya alguna alergia.

 

Comúnmente, un producto elaborado con conservadores puede durar 2 años o más, sin embargo, en el caso de los jabones hecho a mano, se recomienda usarlos en el primer año después de la compra. Esto se debe a que algunos ingredientes naturales pueden ponerse rancios o mohosos.

¡Por supuesto! Se pueden indicar tratamientos completos, bajo previa asesoría; se puede armar un paquete de acuerdo a tus necesidades, con sus indicaciones de uso.

Así es, a excepción de los que contienen cítricos ya que pueden tener resultados desfavorables al estar en contacto con el sol, como llegar a manchar la piel. Para estos se recomienda su aplicación por las noches.

Existen diversos contaminantes en el medio ambiente a los que estamos expuestos día con día, como lo es el tráfico, las calefacciones, el polvo, la incineración de residuos, los herbicidas y pesticidas, los incendios forestales, el tabaco, los disolventes y productos de limpieza… son algunas de las fuentes cotidianas de contaminantes que dañan distintos órganos de nuestro cuerpo, principalmente la piel.